domingo, 20 de mayo de 2018

Amores falsos

Crecí creyendo en el amor, ilusionada con que algún día tendría a mi amor verdadero y que seriamos felices por siempre.
Hoy solo quedan esquirlas de esas ilusiones, producto de fracasos, de amores vanos, vacíos e ilusos. Ya no queda lugar en mi corazón para permitirme sentir amor. No podría soportar ni un rasguño más. Dicen que todos merecemos tener un gran amor en la vida, al parecer yo soy la ecepsión a esa regla.
Por eso ya no lo espero, ya no lo anhelo; sería tonto e infantil de mi parte hacerlo, sería hasta masoquista ¿cuántas veces más voy a terminar con el corazón roto? No seria capaz de aguantar ni una vez más. Ya no me quedaría nada, sería solo un cuerpo vacío; ya pase por la pena, la tristeza, desolación, indiferencia y costumbre; solo falta la nada misma un ser carente de sentimientos; ya no quedaría nada por romper.
El único tipo de amor que estoy dispuesta a experimentar es el de la fantasía; aquel que existe solo en los cuentos y novelas, en los que siempre van a vivir felices y contentos, en los que se corresponden solo con una mirada, en los que los sacrificios valen la pena. Solo ahí puedo imaginar que se puede sentir cuando el amor es verdadero ya que yo nunca voy a poder saberlo.